Mi obsesión por los culitos

Siempre me han gustado mucho las mujeres, su increíble figura, su manera de hablar y su capacidad para ser tan deseadas me vuelve sumamente loco, pero por sobre todo adoro la figura de sus culitos me excita tan solo pensar en cómo se mueven en el particular caminar y gracia de las mujeres.

Estos me ha causado muchos problemas en mi estilo de vida personal, pues las mujeres se ofenden de cierta forma cuando me refiero a sus jugosas carnes como culitos, prueba de esto es que a los 48 años sigo estando soltero y con pocas probabilidades de casarme, sin embargo no tomo esto como un aspecto negativo, pues esto me da más oportunidad para disfrutar de los culitos de muchas mujeres que deseo constantemente.

No me tomen como un enfermo o sádico, en verdad es una obsesión bastante romántica, los culitos me encantan por su belleza y elegancia, las partes traseras de una mujer son su manera más elegante de resaltar, pues siendo sinceros, ¿Quién no voltea a ver a una hermosa dama cuando unos pantalones le sientan bien? O cuando una falda llama la atención como vimos en http://xfotosporno.net en definitiva me encantan los culitos.

Podrán pensar que soy muy exigente, pero realmente aprecio cada factor importante de los culitos femeninos, pues incluso la fruta más pequeña puede dar el mejor jugo, he tenido lindas experiencias con mujeres de culitos hermosos, sin embargo, la forma en que me expreso de esta increíble parte de las mujeres me ha dejado solo unas cuantas veces.

Como nació mi obsesión por los culitos

Seguirán pensando que soy un aberrado sexual, aunque no me crean, mi obsesión por los culitos no es más que una expresión romántica del hermoso estandarte femenino, aunque no siempre fue así, pues antiguamente era como cualquier otro que disfrutaba de la figura femenina, me gustaban las mujeres bien formadas, con deliciosos senos y maravillosos culitos, pero un día todo hizo que cambiara de parecer.

Luego de estar saliendo con una hermosa chica, a la que por un momento considere hacerle mi esposa, pues nos llevábamos muy bien y disfrutaba enormemente de nuestras relaciones sexuales, pero algo hizo que empezáramos a discutir constantemente, pues empezó a considerar que necesitaba hacerse un implante de glúteos, yo desde un principio me negué a ello, peo ella insistió.

Después de haber discutido por mucho tiempo, esta al final decidió hacerlo, sin embargo las complicaciones en la cirugía hicieron que perdiera la vida de forma trágica, tengo que ser sincero y decirles que me afecto de cierta forma, por ende, comencé a evaluar cada vez más la necesidad de algunas mujeres de mejorar sus culitos, teniendo increíbles maneras de disfrutar de su esplendoroso cuerpo.

Se puede decir que desde entonces disfruto enormemente de divagar y pensar horas en la increíble forma de los culitos, pues me encanta salir y notar las increíbles figuras de las mujeres hermosas y sus majestuosos cuerpos.

Todas me causan placer y me excitan de tal forma que no puedo evitar masturbarme en algunas ocasiones, como les dije desde un principio no soy ningún tipo de acosador sexual, de hecho, jamás toco a una mujer si esta no me da permiso para hacerlo, pero mi disfrute visual poco espero perderlo, me encantan las mujeres y sus majestuosas figura.

De forma que me ha marginado para disfrutar visualmente de estas increíbles piezas que le han sido otorgadas a las mujeres en sus cuerpos, lo mejor de todo, es que mientras viva no sé cuántos culitos sea capaz de ver, pero juro que no moriré hasta haberlos vistos todos.

El ascenso que me dio mi jefa y como lo obtuve

En el lugar que trabaja, recuerdo que todos hablaban sobre lo hermosa que era la jefa, ya que era una mujer exitosa, llamativa, de carácter fuerte y de linda figura, yo realmente no le prestaba mucha atención, siendo el más joven de la oficina, me la pasaba constantemente ocupado, pues era como el asistente de todos, debía sacar copias, servir el café y hacer cualquier tontería que nadie quería hacer.

De cierta forma, la jefa de la oficina empezó a solicitarme con mucha frecuencia, y recuerdo que la mayoría de las veces era solo para que le llevara un café y empezara a preguntarme cosas personales, como hablaba poco con los de la oficina, ciertamente disfrute conversar una que otra vez con esta.

Un día, mientras me encontraba bastante ocupado, esta me llamo para que le llevara su café, me asombro que al verme sonriera de tal manera, pues solía estar muy seria, le di los buenos días y esta me sonrió aún más respondiéndome, su aptitud me extraño un poco, sin embargo esta no perdió el tiempo y me dijo, ¿te gustaría ver una película conmigo? Yo enseguida me extrañe demasiado.

La experiencia con mi increíble jefa

Había una película que ciertamente quería ver, le dije que sí, esta me pidió mi dirección para pasarme buscando y de hecho fue así, íbamos en su hermoso auto hablando de cosas tontas, nuestros gustos y cosas como esas, me asombro notar que al contrario de ir a los sitios donde estaban los cines, esta se dirigía a los límites de la ciudad, se estaciono en un hermoso motel, en donde alquilo una habitación, me hizo entrar con ella y se desnudó ante mí, tuvimos una buena sesión de sexo que jamás olvidare, gozé como nunca, además con el pedazo de culo que tenía, fue una bomba.