Complementos alimenticios para el gimnasio

Para conseguir un cuerpo perfecto no necesitas tomar mil suplementos deportivos, aunque pueden serte útiles en algunas ocasiones. Antes de empezar a tomar suplementos a lo loco planteate qué es lo que quieres y cómo lo quieres conseguir. Para empezar, el gimnasio tiene que ser una rutina de todo el año y no de los meses antes de verano. No es sano ir al gimnasio tres meses para prepararte para ir a la playa. Si vas todo el año al gimnasio, en primavera la operación bikini estará chupada.

Empieza con suavidad, haciendo ejercicios con poco peso y sin pasarte. Poco a poco podrás subir el ritmo. Cuando veas que tu cuerpo se está acostumbrado a la nueva rutina de entrenamiento podrás subirle el ritmo. Y es en este momento cuando te podrás ayudar de los suplementos. Con el tiempo tu cuerpo se estanca. En ese momento también puedes echar mano de los suplementos y ayudarle a cruzar esa pequeña barrera. Ahora bien, no te excedas porque si abusas de los suplementos puedes perjudicar tu organismo. La apariencia exterior no lo es todo y menos si no es natural.

Algunos suplementos son más agresivos con el cuerpo y aunque te ayuden a mejorar su aspecto externo no benefician en nada a tus órganos internos, sin embargo otros pueden ser consumidos con total seguridad, entre los mejores complementos alimenticios para reforzar tu régimen de ejercicios podemos nombrar:

  • Las proteínas de suero de leche en polvo.
  • Los carbohidratos en polvo.
  • Las vitaminas, minerales y oligoelementos.
  • La creatina.
  • Las cápsulas y pastillas de aminoácidos.
  • Los suplementos termogénicos.
  • Los anabólicos sintéticos; esteroides.
  • El óxido nítrico.

Estos no son los únicos suplementos que existen, pero si son los más frecuentes y por tanto los que se utilizan más a la ligera. La gente toma cápsulas o se cicla con esteroides como el que se come una bolsa de papas para merendar, cosa totalmente contraproducente inclusive si se hace empleando los productos mencionados, no porque sean seguro significa debamos emplearlos en exceso ya que de igual manera nos pueden ocasionar ciertos daños.

Tener mi gimnasio en casa

A todos los amantes del deporte y el cuidado del cuerpo nos gusta disfrutar de las cosas sencillas, esas que nos facilitan cuidarnos sin demasiadas complicaciones. Por ejemplo, cuando hace frío y la calle no invita a salir fuera para ir al gimnasio, o cuando somos conscientes de que tenemos tan poco tiempo que no lo podremos aprovechar, a no ser que tengamos en casa unas instalaciones en las que ejercitarnos. De ahí que alguna vez seguro que nos hemos planteado la posibilidad de montar en casa un pequeño gimnasio en el que cuidarnos y mantenernos en forma.

Ahora bien, sabemos que los aparatos que se anuncian por la televisión realmente no funcionan al nivel que esperamos, mientras que las máquinas de gimnasio profesionales tienen unos precios que pocos podríamos permitirnos. ¿Hay algún punto intermedio?

Máquinas profesionales de segunda mano

Algunas veces hay gimnasios que renuevan sus instalaciones para colocar nuevas máquinas, más avanzadas. Sin embargo, los aparatos de gimnasio de segunda mano siguen estando en muy buenas condiciones, por lo que pudiéramos aprovechar y conseguir máquinas profesionales por mucho menos de lo que nos costarían nuevas.

Claro, es muy probable que todos los días no conozcamos de gimnasios que venden sus máquinas usadas, por lo que Internet puede ser una buena manera de informarnos sobre la posibilidad de adquirir el equipamiento que nos interesa. En tiendas de máquinas profesionales como bmx-fitness.es cuentan con un apartado dedicado a equipos usados, provenientes de gimnasios que se han deshecho de estos para hacer sitio a los nuevos. Esta puede ser la mejor alternativa para conseguir máquinas profesionales a precios que nos podamos permitir, siempre y cuando nos aseguremos de que se encuentran en perfectas condiciones y nos durarán mucho tiempo.

¿Cuáles necesito?

Antes de ponernos a comprar como locos las máquinas que aparezcan en el catálogo, tenemos que plantearnos bien nuestras necesidades. Si lo que solemos hacer es musculación, no es normal que miremos aparatos de fitness segunda mano o alguna otra disciplina. Lo normal es buscar pesas o bancos que nos permitan realizar estos ejercicios. Un listado rápido a lo que solemos ejercitar cuando entrenamos nos ayudará a mirar después y comparar los precios para elegir el aparato adecuado dentro de nuestro nivel y capacidad.

Hace falta espacio

Otra cosa que debemos tener muy clara es que nos hace falta tener un espacio concreto en el que colocar las máquinas. Y no basta con encajarlas en un hueco, sino que necesitamos un radio de acción, espacio libre para hacer movimientos con comodidad. Una habitación reservada a gimnasio puede ser la mejor idea, y si no podemos, al menos dejar en un área lo suficientemente amplia un rincón destinado a hacer deporte.